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¿Por qué nos resulta tan difícil curar el cáncer?

El cáncer es una de las mayores causas de muerte en occidente. Tan sólo en España se gastan 4820 millones de euros anuales en su tratamiento. Esta cifra supone el 5% del presupuesto para sanidad (según datos de 2011) a lo cual hay que añadirle el gasto en cuidados paliativos, prevención, personal e investigación.

A pesar de este gran gasto, el cáncer todavía nos supone muchos problemas, y es por ello por lo que aún no hemos conseguido erradicarlo. Millones de investigaciones siguen en pie con el único objetivo de dar punto y final a esta terrible enfermedad.

Lo que ahora sabemos del cáncer dista mucho de lo que conocíamos hace unos años. El campo de la oncología avanza a velocidades extremas por dos motivos: el primero es, como ya hemos comentado antes, que supone una enfermedad muy difícil de curar y con alta prevalencia dentro del mundo desarrollado, lo cual preocupa a la sociedad en general y a los investigadores en particular; el segundo es precisamente esta prevalencia en el llamado “primer mundo”, ya que es aquí donde hay el suficiente dinero y recursos técnicos para investigar.

El cáncer tradicionalmente se consideraba como un conjunto de células que se reproducían sin control hasta formar una masa gigante. Pero como iremos viendo, poco a poco se fueron haciendo nuevos descubrimientos que nos hacen pensar que la naturaleza de los tumores no es tan sencilla.

El principal problema del cáncer es que crece de forma desmedida, ocupando espacio y presionando conductos y vasos. El tumor puede impedir que fluya la sangre a través de los vasos u obstaculizar el paso de otras sustancias, como enzimas pancreáticas en el caso, por ejemplo, de los conductos pancreáticos.

El crecimiento de un tumor es normalmente lento y, debido a que son células en constante reproducción, necesitan mucha energía, la cual obtienen de la glucosa. Esto nos facilita su búsqueda, ya  que un cáncer o neoplasia consume mucha glucosa de la sangre para poder obtener toda esa energía que necesita y mediante un PET podemos observar la cantidad de glucosa que capta cada tejido.

pet

Esto es un PET (tomografía por emisión de positrones). Nos permite observar qué órganos consumen más glucosa (brilla más), lo cual es muy útil para buscar  cánceres y metástasis.

Esto es lo que se sabía hace unos años. Por ello se empezó a tratar con fármacos dirigidos a células con alta tasa de reproducción y con radiactividad a altas dosis, puesto que las células que se reproducen muy rápidamente son más sensibles a la radiactividad que las del resto  del cuerpo.

Pero estos mecanismos no sólo atacaban a las células tumorales, sino que también dañaban a las células madre. Estas células madre son las encargadas de reponer las células que de forma natural se pierden en el cuerpo, como las células del intestino. Por ello, la mayoría de las células madre se deben reproducir mucho para generar nuevas células que reemplacen a las perdidas y por tanto son sensibles a los mismos fármacos que las células tumorales.

Así, al atacar los fármacos antitumorales tanto a las células cancerígenas como a las células madre normales, se producían problemas en la médula ósea roja (que es donde se generan las células de la sangre). También en el intestino, ya que las células de la pared intestinal están en constante rozamiento con la comida y esa erosión provoca que se desprendan con frecuencia , por lo que deben ser repuestas. Además, el intestino elimina sustancias tóxicas de los alimentos mediante la absorción de estas sustancias por parte de las células de la pared intestinal que después mueren para ser eliminadas a través de las heces junto con las sustancias tóxicas que han absorbido (y estas células también deben ser repuestas). Posteriormente, dichos fármacos acaban atacando a prácticamente todos los tejidos, pues en casi todos hay células madre.

Los científicos vieron que estos tratamientos que se venían usando eran también terribles contra las células sanas. La solución consistía entonces en buscar algo más directo sobre las células tumorales, para así no dañar a las células no cancerígenas. Descubrieron unas células del sistema inmune que de forma natural eliminan a las células tumorales: las NK (natural killer o asesinas naturales). Estas células NK se encargan de eliminar las células neoplásicas que de forma natural se producen en nuestro cuerpo cada día (alrededor de seis células por día). Gracias a estas defensas no consiguen crecer lo suficiente para formar un cáncer.

¿Por qué tenemos cáncer entonces si estas células nos protegen? Los científicos se dieron cuenta de que los cánceres desarrollados liberan una serie de sustancias que inmunodeprimen, es decir, debilitan a estas NK. De esta forma ya no pueden atacar a las células tumorales, y así estas últimas se pueden desarrollar sin control, porque nada les impide crecer.

nk

Con este nuevo descubrimiento, los científicos continuaron investigando por otros caminos y encontraron que hay varios cánceres diferentes y no todos se tratan igual: el de páncreas, el de bazo, el de laringe… cada uno tiene sus propias características y las debemos tener en cuenta.

Gracias a lo anterior, los científicos empezaron a utilizar virus oncolíticos dirigidos a los diferentes órganos, según la procedencia del  tumor.

Estos virus oncolíticos, como el adenovirus, se caracterizan porque de forma natural tienen afinidad por células en reproducción. El virus entra en la célula tumoral, se reproduce masivamente en su interior y al salir de ella literalmente la revienta, muriendo así la célula neoplásica.

Esta terapia viral era mucho más dirigida y no atacaba a las células buenas, puesto que los virus se modifican desde el laboratorio para que vayan directos a células tumorales. Sin embargo, el cáncer al que queremos atacar con el virus debe de tener unos receptores para que este pueda entrar y matar a las células neoplásicas. Desgraciadamente, no todas tienen estos receptores, por lo que el virus no las puede atacar. Además, las defensas de nuestro cuerpo acaban reconociendo al virus y lo destruyen, sin que este pueda acabar con el tumor.

adenovirus

Todos los problemas que hemos ido comentando son los que han impedido que oncólogos e investigadores hayan podido desarrollar una cura fiable. No es un tema fácil, pero hay que seguir luchando.

¿Por dónde van los tiros ahora?

Actualmente hay varias líneas de investigación, no todas ellas conocidas:

-Algunos científicos opinan que se debe buscar alguna forma de evitar los inmunosupresores que debilitan a las NK para que estas puedan acabar con el tumor.

-Otros opinan que se deben buscar mejoras en los virus oncolíticos.

-Otros investigan con interleucinas y citoquinas (sustancias liberadas por las células de defensa para comunicarse entre sí y coordinarse, por ejemplo, potenciando a las NK antes mencionadas).

-Otros continúan por la línea de los fármacos y la radiación, habiendo incluso máquinas de radioterapia 3D que atacan de forma muy precisa a un punto en el espacio y sólo a ese punto,sin perjudicar a lo que está  alrededor. También se investiga con braquiterapia, es decir, meter una sustancia radiactiva en un punto del cuerpo y dejar que irradie al tumor desde ese lugar en el que lo hemos alojado.

-Otros buscan mejorar las técnicas quirúrgicas, mediante el desarrollo de la microcirugía para no dejar ningún ápice del tumor que pueda pasar a la sangre y provocar metástasis (células tumorales que se desplazan por los vasos sanguíneos o linfáticos a otro punto del cuerpo y ahí forman un nuevo tumor).

Lo más importante actualmente para luchar contra el cáncer es la prevención, es decir, evitar las sustancias cancerígenas como el tabaco, el alcohol, la marihuana (tres veces más cancerígena que el tabaco), largas exposiciones al sol… y vacunarse de los virus oncogénicos (formadores de cánceres) como el virus del papiloma humano.

prohibido-fumar

Como se puede comprobar, este es un tema muy amplio y con muchas incógnitas que bien daría para escribir un libro. Todavía hay mucho por hacer, de hecho, casi todas las investigaciones están todavía en fase preclínica con animales de experimentación. Es una enfermedad de naturaleza compleja, y de la cual todavía sabemos poco, pero desde luego, hay esperanza.

Todo sea por los héroes afectados por esta enfermedad que se levantan cada día con una sonrisa, dispuestos a comerse el mundo, a seguir luchando y junto a ellos, esperamos algún día que su lucha termine en victoria.

niño cáncer

Aquí se ve como una NK mata a una célula tumoral.

Fuentes:

http://www.20minutos.es/noticia/1955826/0/cancer/gasto/sanitario/

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-14732005000200007

http://www.juntadeandalucia.es/salud/servicios/contenidos/nuevaaetsa/up/AETSA_2011_2-3_virus_oncoliticos.pdf

http://medpre.med.ec/secciones/medicina/1%20revista/Viroterapia%20mediante%20virus%20oncoliticos%20en%20tumores%20solidos.pdf

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26072409

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26069249

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