Artículos/Enfermedades

La química de la depresión

“El remordimiento”, Salvador Dalí. Fuente: TRNM.

La depresión psicológica es definida por la Real Academia de la Lengua Española como un “síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos.”

Muchas veces asociamos el trastorno depresivo a una simple sensación de tristeza prolongada, pero lo cierto es que la depresión es una enfermedad compleja en la que influyen múltiples factores sociales, psicológicos y biológicos. Según la OMS, en el mundo existen más de 350 millones de personas que padecen depresión.

Uno de los principales problemas que presenta este síndrome es la percepción social de que no tiene cura, de que es simplemente una situación de pesadumbre por la que pasan determinadas personas y que desaparece con el tiempo y con el cambio positivo en la actitud del individuo. Como vamos a explicar a continuación, esto no es verdad. Si bien es correcto que circunstancias tan comunes hoy en día como el desempleo, la situación económica o cualquier tipo de conflicto emocional influyen en el empeoramiento del estado de ánimo, la depresión radica en un desorden bioquímico a nivel de neurotransmisores.

Fórmula química de la serotonina. Fuente: Infoescola.

La serotonina o 5-hidroxitriptamina (5-HT) es un derivado del triptófano y puede ser sintetizada por nuestro organismo. Esta molécula participa en la transmisión del impulso nervioso a través de nuestras neuronas y es la encargada de inducir una gran cantidad de sensaciones fisiológicas como el apetito, el deseo sexual, el sueño y el estado de ánimo, entre otras. En cuanto a su papel en la sensación de cansancio, la serotonina es un precursor de la melatonina, una hormona que depende de los ciclos circadianos y que se secreta durante la noche. Es por esto que deficiencias en los niveles de serotonina se asocian a trastornos del sueño.

Aún así, el principal trastorno que produce un bajo nivel de la 5-HT como neurotransmisor es la depresión. Diversos estudios han comprobado que existen fármacos que permiten aumentar el efecto de la serotonina en la transmisión del impulso nervioso. Esto nos lleva a explicar cómo es la transmisión de la serotonina (y de más neurotransmisores) en el proceso de sinapsis o comunicación entre neuronas:

Recaptación de la serotonina

Mecanismo de transmisión y recaptación (reuptake) de la serotonina. Fuente: RHSM Psychology.

  1. Una neurona se comunica con la siguiente por un pequeño espacio existente entre ellas, la hendidura sináptica.
  2. Ante un estímulo, la neurona presináptica expulsa la serotonina a dicha hendidura, desde donde podrá ser capturada por la siguiente neurona (postsináptica) y continuar la transmisión del impulso nervioso (a).
  3. Una gran parte del neurotransmisor liberado a la hendidura sináptica es recuperado por la célula presináptica, impidiendo que pueda ejercer su efecto sobre la célula receptora. Este proceso es denominado recaptación (b).

Acción de un ISRS (Prozac). Fuente: RHSM Psychology.

Para aumentar el efecto de la serotonina, existen diversos fármacos antidepresivos agrupados bajo el nombre de “Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina” (ISRS), de los cuales el más conocido en todo el mundo es la fluoxetina (Prozac). La diana terapéutica de estos compuestos son los transportadores implicados en la recaptación de la serotonina, de modo que impiden que la serotonina retorne a la célula presináptica reteniéndola en la hendidura sináptica y facilitando su incorporación a la neurona receptora. Esto se traduce en un mayor efecto de la serotonina en el cerebro y, por tanto, una mejora en el estado de ánimo.

Hay que puntualizar también que cada individuo es un mundo y que, debido a nuestra naturaleza, no todos respondemos de igual modo a los mismos medicamentos. En el caso de este tipo de fármacos es difícil asegurar un efecto concreto sobre los pacientes con depresión, ya que depende también del grado de la enfermedad.

Actualmente se están investigando nuevos compuestos que permitan la acción controlada de la dopamina y la noradrenalina, las cuales actúan en conjunto con la serotonina y participan en múltiples funciones, muchas de ellas directamente relacionadas con nuestra felicidad. Irregularidades en los niveles de estas tres hormonas y en su transmisión son las principales causantes de la depresión.

La dopamina (izquierda) y la serotonina (derecha) son los principales neurotransmisores responsables de las sensaciones de felicidad y placer. Fuente: Shirtwoot!

Fuentes:

  • Silverthorn. Fisiología Humana. Un enfoque integrado“. (2010) Panamericana.

XLII Carnaval de Química

Esta entrada participa en el XLII Carnaval de Química alojado en el blog cienciaxxi.es.

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3 pensamientos en “La química de la depresión

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